Ergonomía
Ergonomía en almacén e industria: dónde se rompen las espaldas
En estos entornos el riesgo no está repartido: se concentra en gestos y momentos identificables. Cuáles son, qué medidas los reducen y por qué la rotación de tareas mal diseñada no protege de nada.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 8 minutos ·
En un almacén, las lesiones de espalda no ocurren de forma aleatoria a lo largo del turno. Se concentran en unos pocos gestos y en unos pocos momentos, y eso es una buena noticia: significa que se pueden atacar puntos concretos en lugar de lanzar un programa general.
Los cuatro gestos de riesgo
- Coger del suelo o del nivel más bajo de la estantería. Es donde se combina flexión máxima con carga, y suele ser el nivel donde se pone lo que pesa más «para que no se caiga».
- Coger por encima del hombro. Menos frecuente y muy exigente para hombro y columna cervical.
- Girar con carga. La combinación de flexión y rotación con peso es la más agresiva de todas, y aparece cada vez que el punto de recogida y el de destino no están alineados.
- Empujar y arrastrar transpaletas o carros con ruedas en mal estado o suelo irregular. El pico de fuerza está en el arranque, y es donde ocurren las lesiones.
Los tres momentos de riesgo
Igual de importantes que los gestos, y casi nunca se analizan:
- El final del turno. La fatiga degrada la técnica y reduce la capacidad. Si tus partes de accidente se concentran en las dos últimas horas, tienes un problema de capacidad y de dimensionamiento.
- El pico de actividad. Campañas, fin de mes, picos estacionales. Cuando el ritmo sube, la técnica y las ayudas mecánicas son lo primero que se abandona porque «no hay tiempo».
- El primer día de un trabajador nuevo o de un temporal. Sin experiencia, con prisa por demostrar y a menudo con formación mínima. Es un grupo de riesgo específico.
Si cruzas tus partes de accidente por hora del turno y por antigüedad del trabajador, la mayoría de las empresas encuentran su problema en una tarde.
Medidas técnicas que funcionan
- Colocar lo que más rota y lo que más pesa entre la altura de los nudillos y el hombro. Es una reorganización de estantería sin coste y con efecto directo sobre los dos gestos peores.
- Mesas y plataformas de altura ajustable en los puntos de picking y de montaje, para que la carga no venga del suelo.
- Alinear el punto de recogida con el de destino para eliminar el giro con carga. A veces es mover una mesa un metro.
- Mantenimiento de ruedas y suelos. Una transpaleta con ruedas gastadas multiplica la fuerza de arranque, y es de las cosas más baratas de arreglar.
- Ayudas mecánicas accesibles: elevadores, manipuladores, ventosas. Con una condición que decide todo: si obliga a rodear diez metros o tarda más que hacerlo a mano, no se usará.
- Reducir el peso unitario de los bultos cuando se pueda negociar con el proveedor. Es la medida más eficaz y la que menos se intenta.
La rotación de tareas, bien hecha
Es la medida organizativa más citada y la más mal aplicada. Rotar solo protege si las tareas que se alternan exigen cosas distintas. Cambiar a alguien de una línea de picking bajo a otra línea de picking bajo no es rotación: es el mismo riesgo con otro paisaje.
Criterios para que sirva:
- Que la tarea alternativa cargue estructuras distintas o en distinta dirección.
- Que la rotación sea suficientemente frecuente: rotar cada seis meses no reduce carga acumulada dentro del turno.
- Que esté planificada y no dependa del criterio del encargado del día.
- Que no se suspenda automáticamente en los picos, que es justo cuando más falta hace.
La parte de capacidad
Aquí hay una diferencia importante respecto a la oficina: en estos puestos el trabajo es exigente físicamente, y una parte de la plantilla llega sin la preparación necesaria para sostenerlo ocho horas. No es una crítica a nadie: es que ningún puesto viene con preparación incluida.
Lo que aporta un programa de ejercicio específico en este entorno:
- Capacidad de carga y fuerza de tronco y cadera, que es lo que permite mantener una técnica correcta a la sexta hora.
- Tolerancia al esfuerzo repetido, que es lo que evita la degradación al final del turno.
- Preparación específica para incorporaciones y temporales, que es el grupo con más accidentes.
- Recuperación de quien vuelve de una baja, con progresión de tareas en lugar de vuelta directa al puesto completo.
Y una advertencia honesta en la dirección contraria: esto no sustituye a las medidas técnicas. Pedir al cuerpo que absorba un puesto que se puede rediseñar es exactamente el error inverso, y además es el que la normativa no permite.
Por dónde empezar
Un análisis de tus propios partes de accidente y de tus bajas por sobreesfuerzo, cruzado por tarea, hora del turno y antigüedad. De ahí salen los dos o tres puntos donde se concentra todo. Después, la reorganización de alturas de estantería, que es gratis. Y en paralelo, el programa de capacidad para los puestos identificados.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
Que los accidentes se concentren al final del turno y en los trabajadores nuevos dice algo bastante claro: el factor limitante es la capacidad disponible, no el conocimiento de la técnica.
Empezamos por la columna porque es el eje que reparte la carga en todos los gestos de riesgo de este entorno, y porque es lo que se degrada primero con la fatiga. Preparar el eje no exime a la empresa de rediseñar el puesto —eso va antes y lo exige la norma—, pero es lo que hace que un puesto exigente deje de romper espaldas a la sexta hora.
Preguntas frecuentes
¿Qué gestos producen más lesiones de espalda en un almacén?
Coger del suelo o del nivel más bajo de la estantería, coger por encima del hombro, girar con carga —la combinación más agresiva— y el arranque al empujar o arrastrar carros y transpaletas, sobre todo con ruedas o suelo en mal estado.
¿Por qué se concentran los accidentes al final del turno?
Porque la fatiga degrada la técnica y reduce la capacidad disponible. Si los partes se concentran en las dos últimas horas, el problema es de capacidad y de dimensionamiento del ritmo, no de desconocimiento de la técnica.
¿Sirve la rotación de tareas para prevenir lesiones?
Solo si las tareas alternadas exigen cosas distintas. Rotar entre dos puestos con el mismo tipo de carga no reduce el riesgo. Además tiene que ser frecuente, estar planificada y no suspenderse en los picos de actividad, que es cuando más falta hace.
¿Cuál es la medida más eficaz y menos usada?
Reducir el peso unitario de los bultos negociándolo con el proveedor, y colocar lo más pesado y lo que más rota entre la altura de los nudillos y el hombro. La segunda es una reorganización de estantería sin coste.
¿Por qué los trabajadores nuevos y temporales se lesionan más?
Por la combinación de falta de experiencia en el gesto concreto, prisa por rendir y formación a menudo mínima. Es un grupo de riesgo específico y merece una preparación diferenciada en los primeros días.
El siguiente paso
Si cruzamos tus partes de accidente por tarea, hora y antigüedad, en una tarde sabemos dónde está tu problema. Es la primera fase del diagnóstico.
Y si todavía no quieres hablar con nadie: nueve preguntas, tres minutos y te decimos por dónde empezar.
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Cómo lo trabajamos
Contenido divulgativo dirigido a responsables de RRHH y dirección. No sustituye el asesoramiento de tu servicio de prevención de riesgos laborales, de tu gestoría ni una valoración sanitaria individualizada.