Tratamientos y técnicas
Radiofrecuencia e hipertermia profunda: para qué sirve
Genera calor en profundidad mediante corriente de alta frecuencia. Es cómoda, agradable y útil como facilitadora, con una evidencia más limitada de lo que sugiere su presencia comercial.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 6 minutos ·
Se conoce por varios nombres —diatermia, tecarterapia, radiofrecuencia terapéutica, y por algunas marcas comerciales muy conocidas— y todos describen la misma familia de aparatos: equipos que generan calor en tejidos profundos mediante corriente de alta frecuencia.
Cómo funciona
La corriente atraviesa el tejido y, por la resistencia que este ofrece, genera calor desde dentro. A diferencia de una manta eléctrica o una bolsa caliente, que calientan desde la superficie, la radiofrecuencia consigue elevar la temperatura en profundidad.
Los equipos suelen trabajar en dos modos: uno capacitivo, orientado a tejidos con más contenido de agua como el músculo, y otro resistivo, orientado a tejidos más densos como hueso, tendón y ligamento.
También existe la modalidad atérmica, con menor intensidad y sin sensación de calor apreciable, que se usa en fases agudas.
Qué efectos tiene
- Vasodilatación y aumento del flujo sanguíneo local.
- Reducción del tono muscular y de la sensación de rigidez.
- Efecto analgésico durante y tras la aplicación.
- Aumento de la extensibilidad del tejido, lo que facilita trabajar rango después.
Todos son efectos reales del calor profundo. La cuestión es qué se hace con ellos.
Qué evidencia hay
Aquí conviene ser claro: la evidencia específica es limitada. Existen estudios que muestran mejoras a corto plazo en dolor y rango de movimiento en varias condiciones musculoesqueléticas, pero con muestras pequeñas, protocolos heterogéneos y dificultad para cegar los estudios —el paciente nota el calor—.
Lo que sí está bien establecido son los efectos fisiológicos del calentamiento profundo. Lo que está menos establecido es que esos efectos se traduzcan en mejores resultados a medio plazo que otras formas más simples de aplicar calor.
Es una buena forma de preparar el tejido para trabajar. No es el trabajo.
Dónde encaja razonablemente
- Al inicio de la sesión, para reducir tono y ganar extensibilidad antes de terapia manual o ejercicio.
- En contracturas y rigidez de cuadros subagudos y crónicos.
- En fases de dolor alto, donde el efecto analgésico permite empezar a moverse.
- En preparación y recuperación deportiva, como herramienta de confort.
Dónde no encaja: como tratamiento único, y como sustituto del trabajo de carga en una tendinopatía. Diez sesiones de radiofrecuencia sin ejercicio dejan un tendón exactamente igual de degenerado que al empezar.
La pregunta útil
Si te ofrecen un bono de sesiones de radiofrecuencia, la pregunta que ordena la decisión es: ¿qué vamos a hacer después del calor en cada sesión? Si la respuesta es "nada más", el plan está incompleto.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
El calor profundo reduce el tono y facilita el movimiento, y eso abre una oportunidad muy concreta: trabajar rango donde antes no se podía. La cuestión es dónde conviene invertir esa oportunidad.
Nosotros la invertimos en el eje. Es donde más rinde ganar unos grados de movilidad, porque cada segmento que vuelve a aportar rango descarga a los de al lado. Aplicar calor y no aprovechar la ventana con trabajo activo es la forma más común de convertir una buena herramienta en una sesión agradable sin consecuencias.
Preguntas frecuentes
¿La radiofrecuencia cura una tendinopatía?
No por sí sola. Puede reducir el dolor y mejorar la extensibilidad del tejido, lo que facilita trabajar, pero el cambio en un tendón degenerado lo produce la carga progresiva. Sesiones de calor sin programa de ejercicio dejan el tendón igual que al empezar.
¿Qué se nota durante la sesión?
Una sensación de calor profundo agradable que va aumentando de forma progresiva. Nunca debe llegar a quemar: si la sensación es de calor excesivo hay que decirlo, porque la percepción del paciente es el principal control de seguridad de la técnica.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
No hay un número fijo, y desconfía de los bonos cerrados de entrada. Como herramienta facilitadora se usa mientras aporta —normalmente en las primeras fases, cuando el dolor o la rigidez limitan el trabajo activo— y se retira cuando deja de ser necesaria.
¿Puedo usarla si tengo una placa o tornillos?
Requiere valoración individual. El material de osteosíntesis puede concentrar calor según el tipo, la localización y la modalidad utilizada, por lo que hay que comunicarlo siempre antes de la sesión. En portadores de marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados está contraindicada.
El siguiente paso
Si te han ofrecido un bono de sesiones, pregunta qué se hace después del calor. Ese es el criterio. En la valoración lo dejamos claro desde el principio.
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Si esto te está pasando
Leer ayuda a entender lo que te pasa. Lo que decide el tratamiento es una exploración: qué tolera hoy tu cuerpo y por dónde se puede progresar.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si tienes dolor, el siguiente paso es una valoración real.