Dolor de espalda
Espondilolistesis: qué es ese desplazamiento de vértebra y qué se puede hacer
Suena mucho peor de lo que suele ser. Qué significa el grado, por qué muchas personas la tienen sin saberlo, qué ejercicio conviene y cuál se recomienda evitar.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 8 minutos ·
Es una de las palabras más largas y más alarmantes que puede aparecer en un informe: una vértebra desplazada hacia delante respecto a la de debajo. Suena a algo que se ha salido de su sitio y que puede empeorar con cualquier movimiento.
La realidad habitual es bastante distinta, y conviene ordenarla.
Qué es
Un deslizamiento de una vértebra hacia delante sobre la siguiente. Ocurre casi siempre en la zona lumbar baja, y sobre todo en L5 sobre S1 y en L4 sobre L5.
Los tipos que más se ven:
- Ístmica. Por una fisura en una parte del arco vertebral —lo que se llama espondilólisis—, frecuente en deportes con extensión repetida de la columna: gimnasia, atletismo de lanzamiento, natación de espalda, tenis, algunas posiciones de fútbol.
- Degenerativa. Por artrosis de las articulaciones vertebrales y pérdida de estabilidad con la edad. Es la más común a partir de los sesenta y afecta más a mujeres.
- Otras, más raras: congénita, traumática o secundaria a una cirugía o a una enfermedad ósea.
Los grados, y lo que significan de verdad
Se clasifica según cuánto se ha desplazado la vértebra respecto a la anchura del cuerpo vertebral: grado I hasta el 25 %, grado II hasta el 50 %, grado III hasta el 75 %, grado IV por encima. La gran mayoría de las que se ven en consulta son grado I o II.
Y el dato que más tranquiliza: el grado no se corresponde bien con el dolor. Hay grados I muy dolorosos y grados II que se descubren por casualidad en una radiografía hecha por otro motivo. Igual que con las hernias, la imagen describe la estructura y no describe el síntoma.
La pregunta que importa no es cuántos milímetros se ha desplazado, es si esa columna es capaz de sostenerse. Lo primero no se puede cambiar; lo segundo, sí.
Sobre la progresión, que es el miedo más habitual: en adultos, la mayoría de las espondilolistesis de bajo grado no progresan de forma significativa. En adolescentes en fase de crecimiento con listesis ístmica hay más vigilancia, y es un seguimiento médico.
Qué síntomas da
- Dolor lumbar mecánico, que aumenta con la actividad y cede con el reposo.
- Peor al extender la espalda hacia atrás y al estar mucho rato de pie o andando; mejor al sentarse o al inclinarse hacia delante.
- A veces dolor referido a nalga y muslo.
- En la degenerativa, con frecuencia se asocia a estenosis de canal: piernas que se cargan al andar y obligan a pararse, con alivio al sentarse.
- Y bastantes casos sin ningún síntoma.
Qué ejercicio conviene
Aquí hay bastante consenso y una lógica sencilla: si extender la columna cierra espacio y aumenta el deslizamiento aparente, el trabajo se organiza evitando la extensión forzada mientras se construye estabilidad.
- Fuerza del tronco en posiciones neutras: planchas, trabajo antiextensión, ejercicios que enseñan a mantener la columna quieta mientras se mueven las extremidades.
- Fuerza de glúteo y de cadena posterior, que es lo que descarga el segmento.
- Movilidad de cadera, para que la lumbar no tenga que aportar el rango que la cadera no da.
- Trabajo de fuerza general con progresión: sentadilla y peso muerto en rangos controlados y con técnica supervisada están dentro de lo posible en la mayoría de los casos, y merece la pena decirlo porque se prohíben con demasiada facilidad.
- Caminar y bici, esta última bien tolerada porque se pedalea con el tronco algo inclinado.
Lo que conviene limitar, sobre todo en fase sintomática y en listesis ístmica: extensión lumbar repetida o forzada —puentes altos, hiperextensiones, algunas posturas de yoga—, impacto de alta intensidad sin preparación previa, y cargas máximas con la columna en extensión.
Y una advertencia sobre las prohibiciones absolutas: decir a alguien que no puede volver a levantar peso nunca más suele hacer más daño que bien. Lo razonable es progresar con criterio, no renunciar.
¿Y la cirugía?
Se plantea en una minoría: déficit neurológico progresivo, listesis de alto grado o con progresión demostrada, y dolor incapacitante que no responde a un periodo razonable de tratamiento conservador. En la espondilolistesis degenerativa con estenosis asociada, la decisión se toma sobre el cuadro clínico y no sobre el grado de la imagen.
Fuera de esos supuestos, el tratamiento conservador bien hecho es la primera opción y funciona en la mayoría de los casos. Lo que hay que aprovechar son los primeros meses.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
La pregunta que importa en una espondilolistesis no es cuántos milímetros se ha desplazado la vértebra: es si esa columna puede sostenerse. Lo primero no se cambia; lo segundo se entrena.
Empezamos por ahí porque es exactamente el objetivo del tratamiento: construir estabilidad en posiciones neutras, dar fuerza al glúteo y a la cadena posterior, y devolver rango a la cadera para que la lumbar no tenga que aportarlo. Es lo que convierte un diagnóstico alarmante en una vida normal con criterio.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la espondilolistesis?
El deslizamiento de una vértebra hacia delante sobre la que tiene debajo, casi siempre en la zona lumbar baja. Los tipos más frecuentes son la ístmica, por una fisura en el arco vertebral, y la degenerativa, por artrosis y pérdida de estabilidad con la edad.
¿Qué significan los grados de la espondilolistesis?
Miden el porcentaje de desplazamiento respecto a la anchura del cuerpo vertebral: grado I hasta el 25 %, II hasta el 50 %, III hasta el 75 % y IV por encima. La mayoría de los casos son grado I o II, y el grado no se corresponde bien con la intensidad del dolor.
¿Puedo hacer pesas con espondilolistesis?
En la mayoría de los casos sí, con progresión y técnica supervisada. La sentadilla y el peso muerto en rangos controlados suelen ser posibles. Lo que conviene limitar en fase sintomática es la extensión lumbar repetida o forzada y las cargas máximas con la columna en extensión.
¿La espondilolistesis empeora con el tiempo?
En adultos, la mayoría de las de bajo grado no progresan de forma significativa. En adolescentes en fase de crecimiento con listesis ístmica se hace más vigilancia, y ese seguimiento es médico.
¿Hay que operarse?
Solo en una minoría de casos: déficit neurológico progresivo, alto grado o progresión demostrada, y dolor incapacitante que no responde a un tratamiento conservador bien hecho durante un tiempo razonable.
El siguiente paso
Si tienes una espondilolistesis y te han dicho que no puedes entrenar fuerza, merece la pena una segunda lectura. Casi siempre hay margen, con criterio.
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Si esto te está pasando
Leer ayuda a entender lo que te pasa. Lo que decide el tratamiento es una exploración: qué tolera hoy tu cuerpo y por dónde se puede progresar.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si tienes dolor, el siguiente paso es una valoración real.